Con la práctica constante de la Danza Oriental se consigue armonizar el cuerpo y la mente. Bailar es un buen ejercicio cardiovascular que ayuda a mejorar la flexibilidad y la fuerza. El entrenamiento es apropiado para todas las edades y para personas de cualquier tipo de constitución.
La imagen estereotipada de danza erótica ha dejado paso al reconocimiento de una disciplina que ayuda a sentirse bien con uno mismo.
Sus beneficios van más allá de lo puramente físico. Liberar tensiones, inhibiciones o miedos. Equilibrar emociones, tomar conciencia corporal, aumentar la capacidad de concentración, conciliar el sueño.... Armoniza tu cuerpo, armoniza tu mente. Dedicando un mínimo tres horas por semana, podrás empezar a notar sus beneficios al tercer mes. En el Cuerpo: Potencia el sistema cardiovascular Incrementa la resistencia corporal Reduce la tensión y el bloqueo en los músculos Tonifica y fortalece todos los músculos del cuerpo Estira la musculatura previniendo lesiones Mejora el control de los esfínteres Mejora la vida sexual Estimula la función ovárica Disminuye y alivia los dolores menstruales Prepara el cuerpo de la mujer para el embarazo y el parto Estimula el buen funcionamiento de los órganos internos Disminuye el dolor causados por las malas posturas en la zona lumbar Aumenta la capacidad pulmonar Permite que el diafragma se contraiga y se dilate con mayor facilidad Contribuye a desarrollar la respiración profunda. Irriga la sangre con más oxígeno Alivia problemas digestivos Facilita el tránsito intestinal y previene el estreñimiento Fortalece el suelo pélvico.
En la Mente:
Mejora la autoestima y autoconcepto Mayor conciencia corporal Aumenta la concentración Se consigue distanciar angustias e inquietudes Se consigue un entorno de calma y tranquilidad mental Se aprende a disfrutar del aquí y el ahora Contribuye a crear una identidad positiva.
Haciendo de la danza un ancla positiva que ayude a mielinizar todos los cicuitos neuronales fomentando las actitudes afines con la felicidad..
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